jueves, 3 de septiembre de 2015

carta de CDD México con motivo de las declaración del Papa Francisco acerca de la inclusión del perdón del aborto

 
México, D.F. 1 de septiembre de 2015


Estimado papa Francisco:

Como Católicas por el Derecho a Decidir, apreciamos sinceramente que, en el marco del Año de la Misericordia, usted haya comprendido el dilema en que muchísimas mujeres se encuentran ante el imperativo de interrumpir un embarazo no deseado y en consecuencia haya concedido a los sacerdotes, ya no única y exclusivamente a los obispos, la facultad de absolver lo que han denominado el pecado del aborto.

Como creyentes, al igual que muchísimas teólogas y teólogos, consideramos que el aborto no es pecado cuando las mujeres han tomado esta decisión en conciencia, de manera informada y orada y obligadas por las circunstancias: cuando el embarazo ha sido producto de una violación, por problemas de salud, por correr peligro su vida, porque están viviendo una difícil situación económica o se trata de niñas que han sido abusadas sexualmente. En ningún caso, las mujeres, ni en las situaciones más extremas, vivimos el dilema del aborto de manera superficial, como lamentablemente usted lo ha mencionado.

Para las mujeres, como para cualquier ser humano, la vida es muy valiosa. Quienes abortan no lo hacen porque han perdido la sensibilidad ante la vida. Para la gran mayoría de ellas, la vida es tan valiosa que no están dispuestas a traer una persona al mundo en condiciones de violencia, pobreza e infelicidad tanto para esa vida en ciernes como para sus familias.  

Muchísimas mujeres hemos encontrado en algunas legislaciones civiles más misericordia y justicia que en nuestra propia Iglesia porque dichas leyes nos consideran personas adultas con capacidad para tomar decisiones sensatas y responsabilizarnos de ellas. Algunas leyes han dejado de considerar el aborto como un delito porque ponderan dos bienes, el de la vida en ciernes y el de la mujer, y han considerado las distintas circunstancias que viven las mujeres que abortan sin que sean castigadas por ello. Lamentablemente, muchos obispos en el mundo continúan estigmatizando a estas hermanas nuestras y presionando a las autoridades civiles para que sean castigadas.
Valoramos profundamente sus esfuerzos por suscitar una Iglesia incluyente, misericordiosa, amorosa, acogedora, que comprenda las alegrías y tristezas de todas las personas, que recupere la plena comunión sin estigmatizar a nadie. Valoramos que haya comprendido las circunstancias que han conducido a las mujeres a tomar esta difícil decisión, que reconozca que en la mayoría de los casos subyace “un drama existencial y moral” y una decisión dolorosa. Ciertamente, sería fundamental que también considerara que la despenalización del aborto ha ayudado a salvar la vida de muchísimas mujeres, ha reducido su práctica clandestina y en condiciones insalubres, ha favorecido que las familias continúen viviendo con una presencia tan importante como la de la madre, ha permitido a las niñas abusadas sexualmente que tengan mejores condiciones de vida y ha dado un poco de paz a quienes han sido violadas.

Para el Año Jubilar, y desde estas reflexiones, proponemos que:
Se incluya a las mujeres que, aunque sufren y se equivocan, también se esfuerzan diariamente por ser mejores, más libres, responsables, más justas; por equivocarse menos; por guiarse por los caminos de la sabiduría.
Se considere que el aborto no es pecado cuando ha resultado de una decisión en conciencia y de manera informada y orada, y cuando el embarazo ha sido producto de una violación, haya problemas de salud, corra peligro la vida de la mujer, se viva una difícil situación económica o se trate de niñas que trágicamente han sido abusadas sexualmente.
Las autoridades eclesiásticas de todo nivel dejen de estigmatizar a las mujeres que abortan y dejen de presionar a las autoridades civiles para que ellas sean castigadas y perseguidas como delincuentes, porque, como usted lo ha mencionado, la convivencia respetuosa y pacífica depende de la laicidad del Estado.
Todas las autoridades eclesiásticas pidan perdón por el daño físico, moral y espiritual que han generado a millones de mujeres que han abortado a causa de su falta de misericordia.

Como en nuestras cartas anteriores, le agradecemos profundamente su atención.

Atentamente,
Católicas por el Derecho a  Decidir



lunes, 31 de agosto de 2015

Jaime Huenchullán acusó "manipulación" de información tras violencia en ...

Desde el Wallmapu llegarán a La Moneda

JORGE BURGOS
Ministro del Interior de la República de Chile
Presente/

De nuestra mayor consideración.
Mediante la presente comunicamos a Ud., que el día martes 01 de septiembre 2015 a 11:00 horas AM una delegación de representantes Mapuche concurriremos a la casa de gobierno en Santiago de Chile – La Moneda- con el objeto de exponer la situación que afecta al Pueblo Mapuche y sus derechos. En esa oportunidad presentaremos a la presidenta de la republica señora Michelle Bachelet y a Ud, un texto consensuado entre las Comunidades Mapuche que tiene por objeto buscar una “solución integral ante el proceso de opresión y colonialismo que afecta al Pueblo Mapuche y sus derechos”, situación que impide el ejercicio pleno de nuestros derechos humanos y que genera tensiones y controversias en el país.
Bajo el principio de igualdad y la no discriminación, esperamos que ud, nos reciba al igual que los camioneros a pesar que ellos con sus actos de presión, amenaza y a los ojos de todo el país han vulnerado el estado de derecho intentando de imponer un conjunto de mentiras y por lo mismo pretenden borrar las verdades del pasado que sustenta y le otorga legitimidad la lucha Mapuche por la restitución de sus tierras usurpadas y el derecho a la libre determinación Mapuche.
Ponemos en antecedentes que también pediremos el apoyo al Pueblo Chileno considerando que la situación del Pueblo Mapuche depende de la comprensión y solidaridad de nuestra legitima lucha por las tierras y la libre determinación.   

                                               Atentamente.


AUCAN HUILCAMAN PAILLAMA                                  
MARIANO MELILLAN
EDUARDO                                                                     
JUAN CARLOS RAIN  
JAIME ANTIL
NELSON CALFULLAN
JOSE OSVALDO MILLANAO

Wallmapuche, Temuco 28 de agosto de 2015  



martes, 25 de agosto de 2015

Carta entregada por organizaciones feministas y otros movimientos a Michelle Bachelet en visita a El Salvador



San Salvador, 12 de agosto del 2015.

Señora
Michelle Bachelet
Presidenta de la República de Chile


Desde la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto Terapéutico, Ético y Eugenésico, asociación civil salvadoreña, que lucha por cambiar la ley penal que restringe toda clase de abortos en el país y asiste legalmente a mujeres privadas de libertad condenadas hasta 40 años de cárcel debido a emergencias obstétricas o partos extra-hospitalarios, por este medio, le saluda y da la más cordial bienvenida.
Nuestro propósito al enviarle esta carta es solicitar sus buenos oficios  para que interceda ante el gobierno de nuestro país – el Presidente,  el Órgano Legislativo y la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia-,  con el objeto de que se reflexione profundamente sobre la violación a los derechos humanos de las mujeres – sobre todo para quienes viven en situación pobreza-,  al restringir toda posibilidad de aborto en el país. Como es de conocimiento público, esta violación sistemática a los Derechos Humanos de las mujeres ha sido advertida reiteradamente por instancias internacionales como Naciones Unidas y la OEA.
Reconocemos su sensibilidad y compromiso con los Derechos Humanos de las mujeres en su país y en el mundo en relación  a las consecuencias que enfrentan las mujeres debido a leyes absolutistas y su coraje  para presentar un proyecto de ley en su país y abrir el debate desde el gobierno para generar esperanza.
Consideramos de vital importancia su respaldo hacia nuestra lucha,  debido a las reiteradas campañas de desprestigio y amenazas de criminalización que enfrentamos las Defensoras y Defensores de Derechos Sexuales y Reproductivos por parte de grupos fundamentalistas contra quienes defendemos los Derechos Humanos de las Mujeres en América Latina; en particular contra quienes luchamos por la erradicación de las consecuencias que genera en la vida, salud y libertad de las mujeres la absoluta penalización del aborto en nuestros respectivos países.

Como usted sabe, defender Derechos Humanos no reconocidos socialmente como tales implica enfrentar mayores riesgos en sociedades fundamentalistas y conservadoras como las nuestras. Es por ello, que nos dirigimos a usted pues consideramos que su respaldo al Estado para acompañar esta lucha significaría un hito histórico en la política salvadoreña pero sobre todo sería un camino para las mujeres que enfrentan las consecuencias de la absoluta penalización del aborto.  Esta situación debe terminar, los derechos de las mujeres también son constitucionales y humanos, lo que quiere decir que ningún gobierno puede restringirlos en una forma arbitraria y desproporcionada, como aquí sucede.



Atentamente,

Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto Terapéutico Ético y Eugenésico

miércoles, 22 de julio de 2015

A veces: violencia de género

Tomado de: http://homozapping.com.mx/2015/07/a-veces-violencia-de-genero/

A veces: violencia de género

Escrito por  el 17 julio 2015 a las 2:20 pm en Arte y Cultura, Sociedad

Por: Gloria Serrano
Imágenes: Exposición “Las mujeres decentes de la 58”, Museo Fernando García Ponce-Macay, 2012.
Imágenes: Exposición “Las mujeres decentes de la 58”,
Museo Fernando García Ponce-Macay, 2012.
Andamos
cambiándonos nosotras
para cambiar el mundo.
Guisela López, escritora guatemalteca
A veces, leyendo el periódico, uno se entera de sucesos afortunados y de calamidades. Provechosos acontecimientos como La Semana de Yucatán en México que se realiza del 10 al 19 de julio en el Palacio de los Deportes y deplorables escenas, azotes a la dignidad humana que toman el cuerpo o la voz de una persona en particular, como los de cierta adolescente que tuvo relaciones sexuales con un hombre casado y, en represalia a su actuar clandestino, fue obligada a caminar desnuda por las calles de la comisaría de X’Bec en Yucatán. A veces también ocurre que uno escucha a sus conocidos decir frases como “parece bien portada” o “esa no es buena chica”. Son serenas y cotidianas expresiones que con ferocidad definen a nuestro género, a las mujeres correctas que se ocupan del hogar y de sus hijos o a las vendedoras de placer que por las noches reciben dinero a cambio de una caricia, un beso o algo más, como las sexoservidoras de la calle 58, en el centro de Mérida, también en Yucatán.
A veces hay mujeres que -literalmente- todas ellas son venganza pura, como la que sorprendió a su esposo teniendo sexo con una menor de edad a la que desnuda y exhibe con sadismo por las calles de la comisaría de X’bec, mientras le grita “lárgate, a las zorras así se les trata”. A veces hay otras mujeres que transforman su rabia contenida en esperanza, como Susana Collard, quien decidió contar y reivindicar lo que es normal para mucha gente, las historias de las trabajadoras sexuales de la capital yucateca, luego que en 2012 visitara la muestra de textos e ilustraciones coordinada por el fotógrafo y antropólogo Christian Rasmussen en el Museo Fernando García Ponce-Macay, en la Ciudad Blanca. Fue a partir de ello que Collard desarrolló la dramaturgia de “Las mujeres decentes de la calle 58”, la puesta teatral que se presentó del 10 al 12 de julio en el foro La Cantera de la Ciudad de México con la compañía Asheville Contemporary Dance Theatre.
Imágenes: Exposición “Las mujeres decentes de la 58”, Museo Fernando García Ponce-Macay, 2012.
Imágenes: Exposición “Las mujeres decentes de la 58”,
Museo Fernando García Ponce-Macay, 2012.
A veces las gélidas estadísticas que ofrece el INEGI y ahora recoge el periodista Humberto Padgett en su artículo “La violencia en el EDOMEX alcanza a todas las mujeres; ninguna se salva”, son terroríficas: “24.5 millones de mujeres casadas o unidas de 15 y más años en el país, poco más de 11 millones, han vivido algún episodio de maltrato o agresión en el transcurso de su vida conyugal. 16.2 por ciento de las mujeres casadas o unidas violentadas por su pareja han sufrido agresiones de extrema gravedad. 56.4 por ciento de las casadas o unidas han vivido algún episodio de violencia económica”. Son cifras que deberían ponernos, al menos a las mujeres, el corazón caliente y la mente pensativa. Más, si consideramos que hay quienes afirman que el feminismo o la perspectiva de género están de moda. ¿Será también un uso, una costumbre en boga que el Estado de México represente la entidad de la República Mexicana con el mayor número de mujeres casadas o unidas que han sido agredidas por su pareja a lo largo de su relación?, ¿será algo pasajero que 52 de cada 100 han sufrido al menos un incidente de violencia en el último año?
Aquello que identifica “lo femenino” y “lo masculino”, es una construcción sociocultural a la que todos ponemos un ladrillo con el que vamos edificando sólidos muros, unidos y fijados con una argamasa que define la distribución de poder entre géneros y asuntos como la autonomía de la mujer con respecto a su cuerpo o el reconocimiento jurídico de sus derechos sexuales y reproductivos. A veces, cuando esos muros se agrietan, se filtran esfuerzos reivindicadores como el sitio web “Nunca más a mi lado”, un “proyecto literario que pretende desenterrar y exponer historias de violencia de género”. Son mínimas demoliciones cotidianas que reclaman otro tipo de convivencia y nuevas formas de comunicar la equidad, las cuales alcanzan su culmen en manifestaciones como #NiUnaMenos, la concentración del 3 de junio pasado frente al Congreso de Buenos Aires, en Argentina, que se originó a raíz de la muerte de Chiara Páez, la joven de 14 años, embarazada y presuntamente asesinada por su novio. Un acto masivo que sobrepasó cualquier expectativa, de la misma forma que los feminicidios rebasaron el silencio y la vergüenza de la sociedad argentina.
Sin embargo, por descabellado que parezca, a veces las propias mujeres devoramos mujeres y después vomitamos números, desapariciones y asesinatos. A veces inclinamos la cabeza y permitimos que nuestra mudez nos engulla y otras, es la colectividad quien con una palabra puede hacernos pedazos o dejarnos crujiendo, en segundos, como ramitas secas. A veces es de admirar el talento del ser humano para la crueldad. A veces uno escribe por situaciones sistemáticas e inadmisibles que se convierten en fotografías de nota roja, cadenas de complicidades, dedos acusadores, temores en minifalda caminando por las calles, abortos clandestinos, alertas de género tardías, agresiones disfrazadas en los bares o comentarios exaltados en las redes sociales. Saber quién fue Flora Tristán o quién es Gloria Steinem, a veces contrarresta la fuerza de este persistente Leviatán. Sin embargo, mirarnos a nosotras mismas y reconocer los rostros detrás de la violencia, podría ser una sacudida tan tremenda como el temblor de Nepal que aceleró la rotación del planeta 1.6 microsegundos. A veces la tierra requiere estos ajustes, las sociedades también.
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